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AR VIDA junto a Un Techo Para Mi País

En noviembre de 2013 un grupo de voluntarios de AR-Vida participó en la construcción de una casa en el marco de las actividades que realiza la ONG Un techo para mi país. Una experiencia de solidaridad inolvidable.

La solidaridad es uno de los conceptos esenciales que guían la labor empresarial de AR-Vida. Estamos convencidos de que el esfuerzo en conjunto y el trabajo en función del bien común constituyen mecanismos de progreso tangible, tanto a nivel espiritual como material.

Por eso, el viernes 15 y el sábado 16 de noviembre de 2013 un grupo de 10 voluntarios de AR Vida nos dispusimos a trabajar en unas jornadas de trabajo en el marco de la iniciativa Un techo para mi país, organización no gubernamental con sede en 19 países que busca superar la pobreza y promover el desarrollo comunitario. El objetivo era simple y concreto: construir una casa para Silvia y Fabián y sus hijos Tamara, Leo, Sasha y Bruno. Guiados por un voluntario de Techo (el nombre oficial de la organización desde 2012), nos dirigimos al sitio de la construcción, en el barrio Atalaya, partido de Moreno, en el Gran Buenos Aires. Fuimos recibidos con unos mates que ayudaron a generar un clima distendido y a superar la timidez inicial de los más pequeños de la familia, Sasha de 9 –que no dejó de ofrecer galletitas y bebidas a todos– y Bruno, de apenas 3 años.

El trabajo fue agotador: hubo que picar escombros, hacer pozos para los pilotes, rellenar y nivelar el suelo para colocar el piso, levantar paredes y colocar ventanas y techo y, por último, pintar. El esfuerzo se vio recompensado por la cara de felicidad de la familia de Silvia y Fabián y la sensación de haber contribuido, aunque sea mínimamente, para lograr el sueño de una familia.

Sergio Czemerinski, CEO de AR-Vida, resumió la experiencia de manera clara: “Pudimos ayudar a una familia a cumplir con un sueño. Las lágrimas de Silvia cuando terminamos la casa lo dijeron todo; conocimos las realidades de familias como la de Silvia y Fabián que viven en condiciones que nos cuesta creer, sin cosas básicas que generalmente damos por sentadas; trabajamos todos juntos en un objetivo común, demostrándonos que el trabajo en equipo es la mejor forma de cumplir con los objetivos”.